Qué debe tener la página web de un consultorio o clínica
Datos de contacto claros, servicios en palabras llanas, aviso de privacidad y ninguna promesa médica: lo básico de la página de un consultorio.
Por Adrián Martínez · · 8 min de lectura

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La página de un consultorio o clínica necesita seis cosas: quién atiende y con qué respaldo profesional, qué servicios ofreces en palabras llanas, dónde y a qué hora, cómo agendar, un aviso de privacidad que cubra los datos de tus pacientes y un texto que describa el servicio sin prometer resultados de salud. Lo demás es adorno. Este artículo recorre cada punto y señala qué normas mexicanas conviene revisar. No es asesoría legal ni médica.
Lo que busca quien llega a tu página
Quien entra a la página de un consultorio casi nunca quiere leer tu filosofía. Quiere saber si atiendes lo suyo, si le queda cerca y cómo pedir cita. Tu página debe contestar eso sin que nadie tenga que bajar ni abrir un menú.
- Quién eres: nombre del consultorio o del médico, especialidad y ciudad, en la primera pantalla.
- Qué atiendes: una lista corta de servicios, con el nombre con que la gente los busca y no solo con el término técnico.
- Dónde estás: dirección completa, mapa y una referencia de cómo llegar.
- Cuándo atiendes: días y horarios, y qué hacer fuera de ellos.
- Cómo agendar: un botón de WhatsApp o un teléfono que se toque para llamar, visible en cada pantalla del celular.
Esos datos —nombre, dirección, teléfono y horario— tienen que ser idénticos en tu página, en tu ficha de Google y en tus redes. Perder a un paciente porque un horario estaba desactualizado es de lo más fácil de evitar.
También conviene que esos datos vivan en la ficha escondida de tu sitio: el bloque de datos estructurados, que no se ve en pantalla y que los buscadores leen como un formulario ordenado. Schema.org, el vocabulario público que se usa para eso, tiene un tipo propio llamado MedicalClinic, que cuelga de LocalBusiness y hereda campos como la dirección y el horario de apertura. Google explica que los datos de un negocio local, como el horario, pueden aparecer en sus paneles y carruseles. Es una ayuda para que te entiendan mejor, no una promesa de ningún lugar.
Tu ficha de Google y tu página web deben decir lo mismoPor qué tu ficha de Google y tu página deben decir exactamente lo mismo, y cómo revisarlo →¿Tu consultorio ya tiene página?
Cuéntanos qué atiendes y cómo te agendan hoy. Te decimos qué le falta a tu sitio para que quien llegue sepa dónde estás y cómo pedir cita.
Quién eres: título y cédula a la vista
En México, la publicidad de servicios de salud tiene reglas propias. El Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad dice que quienes ejercen actividades profesionales, técnicas y auxiliares de la salud, y las especialidades, deben expresar en su publicidad, sea cual sea el medio, la institución educativa que les expidió el título, diploma o certificado y, en su caso, el número de cédula profesional.
El mismo reglamento define como medio de difusión a cualquier medio de comunicación electrónico o informático. Por eso lo prudente es tratar tu página web como publicidad y aplicar esto ahí. Una sección «Quién te atiende» resuelve el punto:
- Nombre completo y especialidad de cada profesional.
- Institución educativa que expidió su título.
- Número de cédula profesional y, si tiene especialidad, los datos que le correspondan.
El artículo 16 del reglamento añade otra idea útil: la publicidad de servicios de salud debe informar sobre el tipo, las características y las finalidades de los servicios, y las modalidades generales para acceder a ellos. Traducido: di qué haces y cómo llegar a ti.
Lo que tu texto no debe prometer
El artículo 18 del mismo reglamento establece que no se autorizará la publicidad de servicios de salud que contravenga la normatividad sobre prevención, tratamiento o rehabilitación de enfermedades, o que ofrezca tratamientos médicos o paramédicos cuya eficacia no haya sido comprobada científicamente. Y el artículo 76 dice que los anunciantes deben obtener, en su caso, la autorización o el aviso sellado de la Secretaría de Salud, según el servicio que anuncien. Si dudas de si lo tuyo lo requiere, pregúntalo a la autoridad sanitaria o a tu abogado antes de publicar.
En la práctica, la regla es sencilla: el texto describe el servicio, no el resultado. Una página puede explicar cómo es una consulta, cuánto dura y qué incluye. No puede garantizar que alguien se alivie.
| Evita escribir | Escribe en su lugar |
|---|---|
| «Garantizamos tu recuperación» | «Te explicamos las opciones y decides con información» |
| «Cura definitiva, sin dolor» | «Cómo es la consulta, cuánto dura y qué incluye» |
| «El mejor tratamiento de la ciudad» | «Atendemos esta especialidad con cita, de lunes a sábado» |
| Fotos de antes y después de pacientes | Fotos del consultorio, del equipo y de cómo se atiende |
Si publicas artículos de salud en un blog, que expliquen y no diagnostiquen. Un texto puede decir qué es una revisión periódica; no puede decirle a nadie qué tiene. Y que lo revise el profesional responsable antes de salir.
Datos de pacientes: aviso de privacidad y formularios
La ley aplicable a un consultorio privado es la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. La nueva ley se publicó en el Diario Oficial el 20 de marzo de 2025 y su texto vigente trae una reforma del 14 de noviembre de 2025. La autoridad que la aplica es la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, que la propia ley define como «la Secretaría».
Lo importante para ti: el artículo 2 considera datos personales sensibles, entre otros, los que revelan el estado de salud presente o futuro. Para tratarlos, el artículo 8 exige consentimiento expreso y por escrito, ya sea con firma autógrafa, firma electrónica o algún mecanismo de autenticación. Y no pueden crearse bases de datos con datos sensibles sin justificar finalidades legítimas, concretas y acordes con tu actividad.
El aviso de privacidad es el documento donde informas todo eso. El artículo 15 pide que contenga, como mínimo:
- La identidad y el domicilio de quien es responsable de los datos.
- Los datos que se tratan, señalando cuáles son sensibles.
- Las finalidades del tratamiento, distinguiendo las que requieren consentimiento.
- Las opciones para limitar el uso o la divulgación de los datos.
- Cómo ejercer los derechos ARCO: acceso, rectificación, cancelación y oposición.
- Cómo se avisará de los cambios al aviso.
Cuando los datos se obtienen por un medio electrónico, como el formulario de tu página, el artículo 16 pide dar el aviso en su modalidad simplificada, con al menos los primeros cuatro puntos de esa lista, e indicar dónde se consulta el aviso integral.
Esto no es asesoría legal
Resumimos lo que dicen la ley y el reglamento para que sepas qué preguntar. El aviso de privacidad y las fórmulas de consentimiento de tu consultorio deben revisarse con un abogado.
De ahí salen tres decisiones prácticas para tu sitio:
- Formulario de cita mínimo. Nombre, teléfono y, si acaso, el horario que prefiere. Un campo de «motivo de consulta» o «síntomas» puede revelar el estado de salud de la persona, y eso lo vuelve dato sensible.
- Mensaje precargado sin diagnóstico. El botón de WhatsApp puede abrir con «Hola, quiero agendar una cita». El motivo se platica en la consulta.
- Testimonios y fotos de pacientes, solo con consentimiento por escrito. Revelan que la persona se atendió contigo y a menudo para qué. Y aun con permiso, evita que suenen a promesa de resultado.
Revisa también que el aviso diga qué datos recaba tu página, incluidos los que recogen las herramientas que miden visitas.
En resumen
- En la primera pantalla: quién eres, qué atiendes, dónde, cuándo y cómo agendar.
- Título, institución y cédula profesional visibles en una sección «Quién te atiende».
- El texto describe el servicio y nunca promete que alguien se alivie.
- Aviso de privacidad propio, formulario mínimo y sin pedir síntomas.
- Datos idénticos en tu página, tu ficha de Google y tus redes.
Una página que se entienda a la primera
Cuéntanos qué especialidad atiendes y en qué ciudad. Armamos la página con tus datos, tu aviso de privacidad y un botón para agendar que se mide.
Fuentes consultadas
- 1.Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, texto vigente (Cámara de Diputados)
- 2.Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad (Cámara de Diputados)
- 3.Schema.org: MedicalClinic
- 4.Google Search Central: datos estructurados de negocio local (LocalBusiness)


