Saltar al contenido
Byte and Brand

Precio y contratación

Dominio, hosting y correo: qué son y quién debe ser el dueño

Qué es el dominio, el hosting y el correo de tu negocio, por qué el titular del dominio debes ser tú y cómo comprobarlo en cinco minutos.

Por Adrián Martínez · · 7 min de lectura

Ilustración editorial minimalista en ámbar y carbón: una llave grande junto a un letrero con la forma de una dirección web, un sobre y un servidor sencillo conectados por líneas finas, sobre fondo claro con mucho espacio libre.

El titular del dominio debes ser tú o tu empresa, y no quien te hizo la página. El dominio es la dirección de tu negocio en internet. Si queda registrado a nombre de un proveedor, para cambiarte de proveedor, mover tu correo o simplemente renovarlo dependes de él. Lo mismo vale, con matices, para el espacio donde vive tu sitio y para tus buzones de correo.

Las tres piezas, en una frase cada una

PiezaQué esQuién debe figurar como dueño
DominioLa dirección, por ejemplo tunegocio.com.mx. Se paga por el derecho de usarla, por uno o más años.Tú o tu empresa, como titular registrado.
HostingEl servicio donde viven los archivos del sitio y desde donde se entregan a quien lo visita.Lo importante es que puedas llevarte los archivos y que haya respaldos.
CorreoLos buzones con tu dominio, como contacto@tunegocio.com.mx.Tú, como administrador de las cuentas.

Sobre el dominio, un detalle que casi nadie dice. MDN, la documentación web de Mozilla, lo explica así: no puedes «comprar» un dominio, pagas por el derecho de usarlo y lo renuevas. Las políticas del registro .mx lo dicen igual: reconocen al titular el uso, goce y disfrute del dominio por el tiempo de cobertura pagado, sin transmitirle la propiedad del nombre. Por eso importa tanto quién es el titular y quién paga la renovación.

El hosting, según MDN, es una computadora conectada de forma permanente a internet que guarda los archivos de un sitio y los entrega cuando alguien los pide. Normalmente la mantiene un tercero.

El correo funciona distinto de lo que parece. Los registros MX, que se configuran en el sitio donde administras el dominio, le dicen al mundo a qué servidores debe entregar el correo dirigido a tu dominio, como explica la ayuda de Google Workspace. Es decir: el correo depende de la configuración del dominio, no de dónde está alojada tu página. Son servicios separados que pueden estar con proveedores distintos.

El problema clásico: el dominio a nombre del proveedor

Pasa así. Quien te hace la página registra el dominio con su cuenta y sus datos porque es más rápido que pedirte los tuyos. Funciona mientras la relación funcione. No tiene que haber mala intención: muchas veces es comodidad. El riesgo es el mismo.

El día que quieres cambiar de proveedor, descubres lo que dice ICANN, la organización que coordina el sistema de nombres de internet: solo el titular registrado, su contacto administrativo o alguien expresamente autorizado puede iniciar la transferencia de un dominio. Si el titular es el proveedor, la decisión es suya. Y las políticas del registro .mx añaden que los cambios de titular se gestionan a través del registrar, es decir, la empresa donde está registrado el dominio.

Hay un segundo riesgo, el de la renovación. Según las políticas del registro .mx, cuando concluye la cobertura de un dominio y no se paga la renovación, el dominio se elimina y queda disponible para que otra persona lo registre. Hay un periodo de restauración con costo, pero no conviene llegar ahí. Si los avisos de vencimiento le llegan al correo del proveedor, tú no te enteras.

Un dato más para los dominios .com y similares: ICANN explica que tras cambiar los datos del titular o del contacto administrativo suele aplicar un bloqueo de 60 días para transferir el dominio a otro proveedor, y algunos registradores permiten omitirlo. Si el dominio está a nombre del proveedor y quieres cambiar de titular y también de proveedor, planea los dos pasos con tiempo, porque cambiar el titular puede activar ese bloqueo.

¿No sabes a nombre de quién está tu dominio?

Cuéntanos qué dominio tienes y quién te hizo la página, y te orientamos para comprobar quién figura como titular, cuándo vence y qué conviene hacer.

Cómo comprobar en cinco minutos quién es el titular

  • Consulta tu dominio. Para un .com, busca el nombre en ICANN Lookup (lookup.icann.org), que muestra el registrador y los datos de contacto. Para un .mx, el registro publica su propia consulta en whois.mx.
  • Lee quién aparece como titular. Debe ser tu nombre o tu razón social. Si aparece un servicio de privacidad, puede constar únicamente la información de ese servicio, así que pide al proveedor un comprobante de que el titular eres tú.
  • Entra a la cuenta del registrador. Pregunta cuál es y si tienes usuario. Si la cuenta es del proveedor, pide que la mude a la tuya.
  • Anota el vencimiento. Ponlo en tu calendario y haz que los avisos de renovación lleguen a un correo tuyo.

Qué hacer si ya está a nombre del proveedor

Pasa seguido y se arregla. No lo trates como una pelea: es un trámite que debió pedirse desde el principio.

  • Pídelo por escrito. Un correo corto con tu nombre o razón social, el dominio y la petición de cambiar el titular a tu nombre.
  • Que lo gestione el registrador. En .mx, las políticas del registro indican que el cambio de titular se solicita a través del registrar; tú no lo haces directamente en el registro.
  • Pide el código de transferencia si te vas a otro proveedor. Según ICANN, ese código de autorización es indispensable y el registrador debe dártelo en un plazo de cinco días naturales desde tu solicitud, si no lo generas tú en su sitio. En .mx también se pide la información de autorización del dominio, y al completarse la transferencia se renueva un año más.
  • Cuida el orden. ICANN sugiere completar la transferencia antes de cambiar los datos de contacto, justo para no activar el bloqueo de 60 días.

Si en un dominio .com te niegan la transferencia sin una razón válida, la política de ICANN enumera pocas causas legítimas, como sospecha de fraude, pagos pendientes o una orden judicial, y permite presentar una queja formal ante ICANN. Es el último recurso: casi siempre basta con pedirlo bien y por escrito.

8 preguntas antes de contratar a una agencia o freelancer webEsta es una de las ocho preguntas que conviene hacer antes de firmar con cualquier agencia o freelancer. →

Hosting y correo: lo que sí conviene dejar claro

Con el hosting, lo decisivo no es tanto quién contrata el servicio como que puedas llevarte los archivos de tu sitio y que haya respaldos. Pide por escrito que te los entreguen completos si te vas.

Con el correo, antes de mudar haz la lista de buzones que usas y pregunta qué pasa con los mensajes viejos. Y recuerda que, al cambiar la configuración del correo, Google indica que puede tardar hasta 72 horas en reconocerse. Hazlo en un día de poco movimiento.

Pago único o mensualidad: qué te conviene en una página webCuando el dominio y el hosting son recurrentes, la pregunta es qué cubre lo que pagas cada mes. →

Cómo lo hacemos en Byte and Brand

El dominio siempre queda a tu nombre. La mensualidad incluye la renovación anual del dominio mientras la pagues, y también el correo con tu dominio, el espacio del sitio y los respaldos. Si dejas de pagar la mensualidad, la renovación anual pasa a ser tuya, y te entregamos los archivos completos del sitio para que te los lleves a donde quieras.

Paquetes de páginas web de Byte and BrandQué incluye la mensualidad en cada paquete y cuánto cuesta cada uno. →

En resumen

Que el titular del dominio seas tú, que los avisos de renovación lleguen a tu correo y que puedas llevarte los archivos del sitio. Con eso, cambiar de proveedor es un trámite, no una negociación.

Dominio a tu nombre, sin letra chica

Platica con Adrián sobre tu negocio y te explicamos cómo quedarían el dominio, el correo y el sitio, todo a tu nombre.

Dudas comunes

Preguntas frecuentes

Sigue leyendo

Artículos relacionados

Cotiza tu página por WhatsApp