Saltar al contenido
Byte and Brand

Más clientes

Fotos para tu página web: propias, profesionales o de banco

Compara fotos propias, de un fotógrafo y de bancos de imágenes: pros, contras y qué permiten las licencias de Pexels y Unsplash.

Por Adrián Martínez · · 8 min de lectura

Ilustración editorial minimalista en ámbar y carbón de tres marcos de fotografía de distinto tamaño sobre una pared, uno de ellos con una cámara dibujada, sobre fondo papel con mucho espacio libre.

Para lo que te identifica, como tu local, tu equipo y tu trabajo, conviene usar fotos reales de tu negocio, hechas por ti con cuidado o por un fotógrafo profesional. Las de banco de imágenes sirven como apoyo, para fondos o ideas abstractas, pero no para hacerse pasar por lo que no eres. Las tres pueden convivir en una misma página; lo que importa es qué papel juega cada una. Aquí van los pros y contras de cada tipo, la evidencia que existe y qué permiten, en concreto, dos licencias de banco muy usadas.

Qué ofrece cada tipo de foto

TipoA favorEn contraÚsala para
Propias, con celular o cámaraCasi no cuestan, son auténticas y se pueden renovar cuando algo cambia en el local.La calidad es irregular si la luz o el encuadre fallan, y llevan tiempo.El local, el proceso de trabajo, los productos del día a día.
De un fotógrafo profesionalLuz, encuadre y estilo consistentes; los derechos de uso quedan por escrito en el contrato.Cuesta más, hay que coordinar una sesión y conviene revisar qué uso permite el contrato.La portada, el equipo y el producto o servicio principal.
De un banco de imágenesSon rápidas, de buena calidad técnica y algunos bancos son gratuitos.Otros negocios pueden usar la misma foto, suelen verse genéricas y las licencias tienen límites.Fondos, texturas y ejemplos de ideas que no puedes fotografiar tú.

Una nota sobre las licencias: los bancos de pago, como los de suscripción, tienen términos distintos a los gratuitos. Lee siempre los del banco concreto del que descargues, el día que lo descargues.

Una regla práctica para decidir

Si la foto afirma «esto soy yo» o «esto es lo que hago», tiene que ser tuya o de un fotógrafo que trabajó para ti. Si solo ambienta la página, puede ser de banco. Con ese solo filtro resuelves la mayoría de los casos.

Contratar a un profesional rinde más en lo que más se ve: la portada, el producto principal y el equipo. En el resto, fotos propias bien cuidadas cumplen. Pagar una sesión para cada rincón del sitio rara vez hace falta.

Lo que dice la evidencia, sin exagerar

El Nielsen Norman Group, una consultora de usabilidad, publicó en 2010 un análisis de estudios con seguimiento de la mirada, que revisó por última vez en agosto de 2026. Sostiene que los usuarios ignoran las fotos de personas genéricas de banco, y que prestan atención a las imágenes que cargan información, como un producto. Su ejemplo: en la página de FreshBooks, un usuario de prueba dedicó cerca de 10 % más tiempo a los retratos del personal que a sus biografías, pese a que éstas ocupaban más espacio. Nielsen lo atribuye a que eran personas reales que de verdad trabajaban ahí.

Conviene leerlo con cautela: el artículo basa su idea en ejemplos concretos, no en una comparación a gran escala entre fotos de banco y propias, y no es un estudio de negocios mexicanos. Lo tomamos como una señal razonable, no como una cifra aplicable a tu página. Lo que sí es de sentido común: si pones una foto de banco y la presentas como «nuestro equipo» o «nuestras instalaciones», engañas al visitante, y quien va a tu local lo nota en cuanto entra.

¿Tu página usa fotos que no son tuyas?

Mándanos el enlace y te decimos cuáles conviene reemplazar primero por fotos reales y cuáles pueden quedarse como apoyo.

Licencias: lo que puedes y no puedes hacer con una foto de banco

Esto es lo que dicen, en sus páginas oficiales, dos de los bancos gratuitos más conocidos. No es asesoría legal, y las licencias pueden cambiar.

Pexels

Permite descargar y usar fotos y videos gratis, sin atribución obligatoria, y modificarlos. Sus límites: no mostrar a personas identificables de forma negativa u ofensiva, no vender copias sin modificar (como un póster), no sugerir que personas o marcas respaldan tu producto con esa imagen, no usar la foto como parte de una marca registrada y no redistribuirla en otras plataformas de fotos. El de respaldo es el que más importa si te tienta poner una foto de banco junto a un «testimonio»: la licencia lo prohíbe.

Unsplash

Permite usar las imágenes gratis, con fines comerciales o no, sin pedir permiso ni dar crédito, aunque el crédito se agradece. No permite vender las imágenes sin modificarlas de forma significativa, ni compilarlas para crear un servicio similar o competidor. La página de la licencia que leímos no trata marcas, personas reconocibles ni permisos de propiedad, así que no des por hecho que cubre eso.

  • Guarda el comprobante. Anota la dirección de la foto, el banco y la fecha de descarga, o toma una captura de la licencia vigente. Si cambia, tendrás qué mostrar.
  • Evita fotos con logos o marcas de terceros visibles, y personas en situaciones delicadas (salud, dinero, conflictos), aunque la licencia las permita.
  • Para tus propias fotos con personas, pide su autorización por escrito: tu equipo, tus clientes, cualquier rostro reconocible. Es una buena práctica nuestra, no una norma que citemos aquí.

Cómo hacer buenas fotos propias sin ser fotógrafo

Con un celular actual alcanza para la mayoría de los negocios. Estos consejos son de criterio nuestro, y coinciden con lo que Google pide en las fotos de la ficha: que estén enfocadas, bien iluminadas, sin filtros excesivos y que representen la realidad.

  • Fotografía con luz natural, cerca de una ventana o a la puerta, sin flash.
  • Despeja el fondo antes de disparar: cables, papeles, bolsas. Dos minutos de orden valen más que un filtro.
  • Toma en horizontal las que irán de portada y varias versiones de cada escena; luego eliges la mejor.
  • Muestra el trabajo, no solo el lugar vacío: manos trabajando, un resultado terminado, el mostrador con gente real (con su permiso).
  • Cada seis meses o cuando cambie algo, revisa si las fotos siguen siendo verdad.

Cómo prepararlas para que la página no se ponga lenta

Una foto hermosa que tarda en cargar espanta más que una modesta que aparece al instante. Google advierte que las imágenes grandes ralentizan la página y recomienda comprimirlas y ajustarlas al tamaño que se verá. La guía de rendimiento de web.dev añade tres ideas:

  • Formato moderno. WebP y AVIF pueden comprimir mejor que JPEG o PNG; en algunas pruebas, AVIF ahorró más de 50 % frente a JPEG. Se ofrecen con JPEG como respaldo.
  • Tamaño justo. Si la foto se ve en un recuadro de 500 píxeles de ancho en una pantalla de densidad normal, subir una de 1000 píxeles es el doble de lo necesario.
  • Carga diferida. Las que están más abajo en la página pueden cargar solo cuando el visitante se acerca, con el atributo loading="lazy".

Dos cuidados de Google para que te encuentren: que las imágenes importantes estén puestas como imágenes de verdad en la página, no como fondo de CSS, que Google no indexa; y que tengan nombres descriptivos y un texto alternativo que explique qué se ve, sin llenarlo de palabras clave. El texto alternativo también lo lee el lector de voz de quien no ve la pantalla.

Por qué tu sitio carga lento y cuánto te cuestaLas imágenes pesadas son una de las causas comunes de una página lenta. Aquí revisamos el resto. →Checklist: 10 puntos para revisar tu página de inicio hoyLa foto es una de las diez revisiones rápidas que puedes hacerle a tu página de inicio. →Páginas web de Byte and BrandEn los paquetes de Byte and Brand armamos las imágenes y las preparamos para que no pesen; la cantidad de imágenes profesionales cambia según el paquete. →

Pon tus fotos a trabajar

Si vas a rehacer tu página y quieres decidir qué fotos hacen falta y cuáles no, cuéntanos tu negocio.

Dudas comunes

Preguntas frecuentes

Sigue leyendo

Artículos relacionados

Cotiza tu página por WhatsApp